El Madrid de Joan Gaspart

Hace ya tiempo que el hormigueo de fosa nasal comenzó a dar señales de vida. Me daba en la nariz que ya había vivido esto, cual Michael J. Fox pero cambiando el De Lorean por un Clio avejentado. Me faltaba sólo la última pista para descubrir el origen de mi cansino déjà vu, y la solución llegó tras cuatro millones de euros desde el banquillo del ‘City of Manchester Stadium.’

El fichaje de Adebayor por el Real Madrid termina por hermanar a esta generación blanca con una de las más tristes parcelas de la historia blaugrana. No me malinterpreten, este Real Madrid es infinitamente mejor que la cosecha de desperdicios que brotó en los tres años de Gaspart como presidente del Barça. Aún así, las similitudes son irrefutables.

El trienio de Gargamel (con cariño, Joan), se caracterizó por la filantropía involuntaria basada en donaciones  ultra-generosas a distintos clubes a cambio de una serie de fichajes esquizofrénicos. Saviola, Geovanni, Rochemback, Riquelme… El Barcelona trataba de matar moscas a cañonazos y en el camino se dejó la friolera de 200 millones de euros.

Florentino II (hágase hincapié en que nos referimos a su segunda etapa como presidente) parece seguir un plan más elaborado, pero con resultados similares. En el bombo de las decepciones, Kaká fue un ataque mediático, Benzema un capricho elitista, Canales una apuesta arriesgada y Pedro León… ¿está todavía Pedro en Valdebebas?

Emmanuel Adebayor llega desde la suplencia de un club que no ha entrado en Champions League, con un pasado complicado que aumenta si cabe el sabor a conflicto eterno en el que parece convivir hoy en día el club blanco. Si el gol de Karim al Sevilla no es un espejismo, y el togolés acepta su papel como estrella secundaria, miel sobre hojuelas para el madridismo. Aún así, a día de hoy suena a frustración deportiva.

Gaspart no ganó ningún título en sus tres años, pero ese no era el mayor de sus problemas. Si algo provocó la crisis catalana fueron las dos Copas de Europa que el Real Madrid se llevó paralelamente. Ahora los merengues se han topado con un Barcelona que llama a las puertas de la eternidad, y la duda es inevitable. ¿Ficha el Madrid a Adebayor para ganar al Almería? Correcto, seguramente no haya más como esa. Ahora bien, ¿será el africano quien recorte la distancia que existe con este Barça de las ‘manitas’? Como diría Mou, que responda Karanka.

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